No es un fenómeno nuevo y, sin embargo, el común de las audiencias de los medios de comunicación sigue cayendo en la trampa del sentimentalismo que tanto y tan bien ejecuta la izquierda una y otra vez.
Mientras el caso Maricarmen es convenientemente mediatizado para distracción de las masas y reivindicación de lo peor de la sociedad, Otras muchas mujeres, ignoradas por el la izquierda y el feminismo criminales, subsisten en estado de necesidad, desahuciadas de sus propios hogares y arruinadas por okupas protegidos por el sistema y defendidos por las peores ideologías.
The Objetive Publicó recientemente una pequeña recopilación de mujeres que viven en esta desesperante situación. No son la Maricarmen elevada a los altares por el «sindicato de inquilinas» y otros colectivos de tarados. Nadie acampa en plena calle para defender los derechos que ellas han perdido por culpa de las leyes de un sistema corrupto. Pero casos así existen por toda España y no parece que esto vaya a ir a menos.