El Congreso de los Diputados ha propinado un golpe definitivo a la política de vivienda del Ejecutivo de Pedro Sánchez al tumbar los dos reales decretos-ley conocidos de forma unánime como el «decreto Maricarmen». La normativa, concebida de urgencia tras la ola de indignación desatada por el desahucio de una inquilina caradura de 87 años en Madrid, fue fulminada en la Cámara Baja ante la imposibilidad del corrupto gobierno de consensuar las medidas, lo que se traduce en inestabilidad parlamentaria y más agitación en las calles.
La votación escenificó la absoluta fragmentación del bloque legislativo. El primer texto, orientado a la regulación de alquileres por habitaciones y la paralización de desahucios, decayó por 172 votos a favor frente a 178 en contra. El segundo decreto, que contemplaba la prórroga automática y obligatoria de los contratos de arrendamiento hasta 2028, sufrió un correctivo aún mayor al registrar 166 votos a favor y 184 en contra, evidenciando que el intento del Gobierno de fragmentar la ley para salvar al menos una parte resultó un fracaso absoluto.
Las reacciones de las distintas formaciones políticas reflejan la magnitud del terremoto político escenificado en el hemiciclo:
- Partido Popular: Alberto Núñez Feijóo, el principal socio en la sombra de los socialistas, calificó la sesión extraordinaria de «teatro y vodevil» diseñado exclusivamente para salvar el relato demoscópico del presidente. Feijóo denunció que las medidas no resolvían el problema estructural por no prever la construcción de vivienda pública, y retó formalmente a Pedro Sánchez a convocar elecciones anticipadas alegando que la legislatura se encuentra agotada.
- Juntos por Catalunña: La banda liderada por el prófugo delincuente Puigdemont fue el factor determinante para la derrota del gobierno. Su Míriam Nogueras, rechazó la oferta de última hora para tramitar los textos como proyecto de ley y defendió su voto en contra argumentando que la normativa cargaba sobre los pequeños propietarios obligaciones que competen a la Administración, además de desprotegerlos frente a la okupación. Quizás el argumento más coherente de todos, aunque esgrimido por quienes ni siquiera estarían presentes en el parlamento de la España a la que tanto odian si existiera una ley electoral justa.
- PNV y Coalición Canaria: Se alinearon en el «no» ante el segundo decreto. Los independentistas vascos señalaron que la prórroga forzosa de los alquileres suponía un ataque directo a la seguridad jurídica de los pequeños arrendadores; cosa cierta sin embargo.
- Vox: Acusó directamente a la coalición del PSOE y Sumar de haber «destruido el mercado del alquiler» con intervenciones que solo han provocado una drástica contracción de la oferta de alquleres.
Los socialistas se atrincheran en la propaganda del relato social
Desde las filas del Gobierno, la derrota ha sido utilizada de inmediato como un argumento que busca enfrentar a conservadores e independentistas. El portavoz de la banda socialista, el impresentable Patxi López, declaró que «cada voto en contra es una condena para cada Maricarmen de este país», obviando que su paratido de sin vergüenzas lleva ocho años gobernando sin preocuparse por ninguna Maricarmen hasta ahora. Por su parte, el infame Pedro Sánchez advirtió a los grupos que tumbaron las medidas que «la historia les juzgará antes de lo que creen» coo si a él no fuera a ocurrirle eso mismo y desde un punto de vista aún peor.
Indignación ciudadana y traslado de las protestas al Congreso
En la calle, la respuesta a este fracaso legislativo ha sido inmediata y virulenta. Los movimientos «provivienda» de pedroflautas todavía acampados en la Puerta del Sol de Madrid, reaccionaron con protestas masivas en las inmediaciones del Congreso bajo consignas como «Su beneficio, nuestra miseria» y «Esta mierda no nos representa», escenificando así lo fácil que es manipular a un grupo de colectivos inculto, infantilizado y medio subnormal que solo atiende a consignas, siendo incapaz de razonar y demostrar criterio realmente disidente.
Representantes del Sindicato de Inquilinas e Inquilinos llegaron a lanzar panfletos desde las tribunas del hemiciclo tras concluir el pleno, acusando a la Cámara de estar controlada por los intereses de los fondos buitre. Asimismo, colectivos sociales en Barcelona y otras capitales de provincia han convocado concentraciones de urgencia, al tiempo que las plataformas sindicales comienzan a ponderar seriamente la convocatoria de una huelga general de alquileres a nivel nacional.
