Y tal censura no es nada nuevo. Durante la plandemia Covid y los confinamientos, Australia fue uno de los países cuyo gobierno se mostró implacable a la hora de sojuzgar a su ciudadanía, hasta el punto de que la población se sublevó en varias ocasiones y salió a las calles dispuesta a pelear contra la policía opresora del régimen.
Ahora va a suceder lo que los teóricos de la conspiración anunciaron hace unos años. Los ciudadanos australianos necesitarán una puntuación de 100 puntos en su sistema de crédito social —vinculada a su identidad digital— para utilizar las redes sociales, y la policía tendrá acceso a TODAS las cuentas, incluida la mensajería privada.