Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han descabezado por completo la estructura del movimiento violento ‘Blocus’ en España. En una operación relámpago coordinada entre la Guardia Civil y la Policía Nacional, los agentes han detenido a los principales administradores e impulsores de la red en múltiples provincias, frenando en seco una oleada de saqueos y disturbios coordinados que se habían planificado para este fin de semana de Halloween.
La redada, que se ha saldado inicialmente con la detención de cerca de una decena de jóvenes —varios de ellos menores de edad—, se produce justo antes de las grandes manifestaciones convocadas para este sábado, 31 de octubre. El principal golpe se ha asestado en la Comunitat Valenciana con el arresto del autoproclamado fundador nacional del movimiento.
📍 Mapa de las detenciones: golpe nacional a la red
Las intervenciones policiales se han extendido de forma simultánea por toda la geografía española para desactivar los núcleos logísticos digitales de la organización:
- Comunidad Valenciana: En Picanya, la Guardia Civil detuvo al presunto fundador e impulsor de Blocus en España, un joven de 20 años que administraba los canales centrales de Telegram. Paralelamente, se arrestó en Alfafar a otro implicado de 18 años y a un menor de 17 en Valencia capital, acusados de liderar el canal «Blocus Vlc».
- País Vasco: En Bilbao, la Policía Nacional detuvo a un joven de 20 años encargado de dirigir las cuentas locales y de coordinar ataques contra comercios del centro de la ciudad.
- Canarias: En Tenerife, cayeron dos de los líderes insulares (uno de ellos de 16 años), quienes utilizaban sistemas de mensajería cifrada para planificar actos de sabotaje.
- Andalucía: La Policía detuvo en Málaga a otro integrante muy activo en chats que alentaba al pillaje inminente.
- Cataluña: Los Mossos d’Esquadra y la Policía Nacional sumaron arrestos en Lleida y Barcelona vinculados a los graves altercados del pasado 24 de octubre, que se saldaron con comercios saqueados y quemados por unas 500 personas.
El ‘modus operandi’: manipulación algorítmica e IA
La investigación tecnológica ha revelado una estrategia de captación «importada» y minuciosamente diseñada. Los dinamitadores utilizaban carteles creados con inteligencia artificial y vídeos de TikTok equipados con códigos QR. De este modo, atraían masivamente a estudiantes y adolescentes de entornos escolares hacia chats públicos de WhatsApp y Telegram. Una vez dentro, filtraban a los usuarios hacia canales privados y fuertemente cifrados.
El plan consistía en usar las protestas estudiantiles legítimas como una simple cobertura. Las consignas obligaban a los asistentes a acudir con mochilas y material escolar para camuflarse, pero vistiendo ropa negra y máscaras para burlar las cámaras de seguridad.
Pillaje coordinado con mapas en tiempo real
Para las citas de este fin de semana, el fundador de la red había diseñado un sistema de asalto interactivo. Los líderes pretendían congregar a la masa en un punto neutro para, posteriormente, ir indicando mediante canales privados qué joyerías, tiendas de lujo y grandes almacenes carecían de presencia policial en ese instante.
Además, los manuales intervenidos en los canales digitales incluían instrucciones para fabricar cócteles molotov y provocar incendios intencionados (con objetivos que incluían el propio Ayuntamiento de Barcelona), diseñados específicamente para distraer a las fuerzas antidisturbios mientras se ejecutaban los robos.
Graves cargos penales y blindaje comercial
A los detenidos se les imputan delitos de extrema gravedad, tales como conspiración para la comisión de desórdenes públicos agravados, delitos contra el patrimonio y pertenencia a organización criminal. Las consecuencias judiciales están siendo severas: la Fiscalía de Menores ya ha decretado el internamiento cautelar en centros especializados para algunos de los administradores menores de edad debido a la peligrosidad de las proclamas.
A pesar del éxito de la operación policial y del cierre forzoso de la mayoría de las comunidades digitales de Blocus, las autoridades mantienen la guardia alta. En ciudades como Valencia o Barcelona se han duplicado los efectivos de seguridad y los comerciantes han comenzado a parapetar y blindar sus escaparates de forma preventiva ante el temor de réplicas o un efecto imitación descontrolado durante el fin de semana.