La Guardia Civil advierte de un cambio de paradigma en el Estrecho. Las redes criminales captan a inmigrantes expulsados de la ciudad autónoma para usarlos como «correos» de droga a cambio de transporte gratuito hacia la Península.
MADRID / CEUTA – Las redes del narcotráfico que operan entre Marruecos y España han encontrado una nueva y lucrativa fórmula de negocio en el Estrecho de Gibraltar. Según informes recientes de la Guardia Civil, las mafias dedicadas tradicionalmente al transporte de hachís han reconfigurado su logística tras la invasión de inmigrantes ilegales que desbordó Ceuta a finales de julio de 2026, fusionando el tráfico de seres humanos con la introducción de cargamentos de cocaína en territorio peninsular.
El modus operandi detectado por las fuerzas de seguridad revela una alarmante capacidad de adaptación criminal. Las organizaciones delictivas están captando activamente en Marruecos a los ciudadanos e inmigrantes que fueron devueltos o expulsados tras las entradas masivas a Ceuta. las mafias les ofrecen trasladarlos de forma clandestina y gratuita a las costas del sur de la Península. La contraprestación: actuar como «correos» humanos y transportar fardos de droga —especialmente cocaína— durante el trayecto a bordo de narcolanchas de alta velocidad.
Un negocio híbrido que burla los controles
La confluencia de ambas crisis ha provocado un repunte sustancial en los avistamientos y operaciones de narcolanchas en la bahía norte de Ceuta y las costas andaluzas. Medios locales como Ceuta Ahora han difundido imágenes donde se observa cómo embarcaciones de alta velocidad actúan con total impunidad en las playas ceutíes, recogiendo tanto a migrantes como estupefacientes a plena luz del día. A esta situación hay que sumar la nefasta e interesada política de desarme falta de medios de nuestras fuerzas de seguridad por parte del corrupto gobierno de Pedro Sánchez para favorecer a su amo y señor, Mohamed VI(h)
Esta hibridación del delito no solo multiplica los beneficios de los clanes del narcotráfico, sino que satura y dificulta la respuesta operativa de Salvamento Marítimo y de las patrulleras de la Guardia Civil. Las autoridades policiales denuncian que se ven obligadas a priorizar las labores de rescate humanitario en el mar, una circunstancia que las redes criminales aprovechan estratégicamente para aligerar la presión sobre los cargamentos de droga.
Tensiones geopolíticas y reproches mutuos
El repunte del narcotráfico y el tráfico de personas vuelve a poner bajo la lupa la colaboración bilateral entre Madrid y Rabat. Tras tras la invasión de ilegales marroquíes del verano de 2026, el corrupto Gobierno de España ha señalado de forma directa a las mafias como el motor principal de la inestabilidad en la frontera. Por su parte, la narrativa oficial del Ministerio del Interior de Marruecos, al servicio de un narco monarca depravado, atribuye la crisis a campañas de desinformación en redes sociales y al impacto de la doctrina judicial española sobre las devoluciones.
Sin embargo, fuentes del instituto armado en la zona del Estrecho exigen un incremento urgente de medios materiales y humanos para frenar lo que definen como una «ruta de negocio total», donde las mismas infraestructuras logísticas sirven indistintamente para vulnerar las fronteras europeas y saturar el mercado nacional de drogas.