Ceuta atraviesa un momento de extrema gravedad provocada por la invasión marroquí.
La aparición de diversas enfermedades infecciosas en las dependencias hospitalarias no tiene otro origen que la llegada masiva de inmigrantes ilegales en pesimas condiciones en cuanto a prevención e higiene se refiere. El principal foco de alarma actual se centra en la confirmación de varios casos activos de tuberculosis entre ilegales hacinados en la ciudad española.
Esta circunstancia obligó a activar de urgencia los protocolos internos de prevención de riesgos biológicos. Como consecuencia directa, al menos 20 profesionales sanitarios del centro se encuentran bajo estricta vigilancia médica tras haber estado expuestos sin la protección adecuada a pacientes con diagnósticos inicialmente erróneos.
Ante este grave escenario, las organizaciones de representación de los trabajadores han protestado contundentemente. El sindicato de enfermería SATSE Ceuta ha confirmado oficialmente que el personal afectado «será sometido a estrictos controles durante las próximas semanas y meses» debido al prolongado periodo de incubación de la bacteria. Asimismo, la central sindical ha exigido de manera categórica que, en caso de que alguno de estos profesionales termine desarrollando la patología de forma activa, esta situación «debe ser considerada y tramitada estrictamente como una enfermedad profesional».
Por su parte, los sindicatos médicos de la ciudad llevan semanas denunciando el colapso continuado en el servicio de Urgencias y alertando del alarmante incremento del riesgo laboral ante la falta de espacios y de equipos de protección individual adecuados. Los facultativos también señalan la absoluta falta de traductores en el centro como un impedimento insalvable para realizar anamnesis precisas, lo que dificulta detectar síntomas a tiempo y favorece errores de diagnóstico fatales para la salud pública.
Mientras el personal médico exige desesperadamente refuerzos estructurales al Ministerio de Sanidad, la incertidumbre y el temor al desborde asistencial se extienden con rapidez entre toda la población ceutí no solo por las condiciones actuales; también por el escaso o nulo apoyo que el gobierno del traidor Pedro Sánchez ha dado en otras situaciones como la gota fría de Valencia o las erupciones volcánicas de La Palma.