La relación entre los corruptos políticos, enpresarios y demás indeseables españoles y Marruecos se tensiona de nuevo tras las declaraciones del indeseable rey Mohamed VI, quien ha lanzado una dura advertencia, que en realidad es una amenaza y un recordtorio a todos aquellos felones que tiene comprados y/o extorsionadoe en nuestro país, al asegurar de forma contundente que el vínculo entre ambas naciones responde a «una elección soberana y un compromiso voluntario» y que, por tanto, no tolerará ningún tipo de «presión, amenaza ni chantaje». Declaraciones que, por venir de quien vienen, solo pueden tomarse como un ejercicio de desfachatez proveniente un impresentable envuelto en los más turbios escándalos personales y políticos a quien no le importa ni la vida de sus propios súbditos.
Estas declaraciones llegan tras las recurrentes invasiones vividas en la ciudad autónoma de Ceuta y en medio del debate político español sobre la gestión de las fronteras.
Críticas a la «instrumentalización» y trabas legales
El monarca marroquí responsabilizó a las «declaraciones irresponsables» y la «instrumentalización flagrante» de la situación por parte de ciertos sectores políticos y mediáticos en España, apuntando a las críticas sobre el control fronterizo. Además, advirtió que la cooperación migratoria choca con «disposiciones legales anticuadas y decisiones judiciales» en España que dificultan la repatriación de menores no acompañados, fomentando las redes de tráfico de personas. En definitiva, que este impresentable no tiene la culpa ni de las invasiones a territorio español, ni de las decenas de miles de ilegales que envía anualmente desde sus costas hacia las nuestras, ni del tráfico de drogas que, desde su país, llega a España y sale dirección al resto de Europa directamente o bien después de ser procesadas en laboratorios clandestinos en nuestro país. En lugar de ello, se presenta como víctima de todo lo que sucede, cuando la realidad le está demostrando a diario y en su propio cuerpo que, si es víctima de algo, es de los excesos de su vida de depravación.
¿Hacia un nuevo modelo con Europa?
Reclamando respeto mutuo como «socio responsable y fiable», (no es broma) Mohamed VI dio por agotado el actual modelo de cooperación. Por ello, anunció que propondrá a la Unión Europea un documento estratégico para redefinir la «gestión migratoria» (Invasión, llamémosla por su nombre) y la estabilidad regional, buscando «evitar fricciones recurrentes entre Madrid y Rabat».