Crisis energética en Europa: Arabia Saudí corta el suministro de petróleo tras el ataque a su principal oleoducto
Arabia Saudí ha suspendido el envío de crudo a todos sus clientes en Europa para el próximo mes, una decisión drástica que llega tras el grave ataque con drones perpetrado por los rebeldes hutíes contra el oleoducto Este-Oeste, la principal arteria que conecta los yacimientos del reino con el mar Rojo. Según ha avanzado Bloomberg, la petrolera estatal Saudi Aramco ya ha notificado la cancelación de las entregas a varias refinerías del continente, rompiendo los contratos a largo plazo que habitualmente garantizan la estabilidad del suministro.
El cierre forzoso de esta infraestructura —capaz de transportar 7 millones de barriles diarios— ha desatado el pánico en los mercados europeos. Compañías como la polaca Orlen ya han lanzado más de diez licitaciones de urgencia desde el pasado viernes para asegurar suministros alternativos.
Un golpe crítico en el corazón de la ruta petrolera
El ataque no solo ha paralizado el oleoducto Este-Oeste, sino que coincide con una maniobra geopolítica de alta tensión: los hutíes han tomado la isla de Perim, ubicada estratégicamente en el estrecho de Bab el-Mandeb, un punto de paso clave por el que circula el 9% del petróleo transportado por mar a nivel global.
Aunque fuentes del sector estiman que el oleoducto podría reanudar su actividad parcialmente en los próximos días, recuperar el funcionamiento completo tardará unas seis semanas. Hasta entonces, las refinerías europeas no podrán cargar el crudo saudí en el puerto egipcio de Sidi Kerir, su punto habitual de abastecimiento en el Mediterráneo.
Europa, atrapada en su peor momento de vulnerabilidad
Este corte de suministro impacta a una Europa con las defensas bajo mínimos. Según los últimos datos de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), los países europeos de la OCDE importaban unos 577.000 barriles diarios de crudo saudí. El problema es que el continente lleva años desmantelando su propia capacidad de refino debido a los altos costes y la caída estructural de la demanda.
- Cierres históricos: Solo en 2025, Europa cerró una capacidad de refino de 370.000 barriles diarios, el mayor recorte anual desde 2012.
- Dependencia exterior: Las refinerías europeas apenas cubren el 70% de las necesidades de queroseno del continente; el 30% restante depende por completo de las importaciones.
- Inversión en fuga: Mientras Europa cierra plantas, las nuevas y modernas refinerías se están construyendo en Asia, Oriente Medio y África.
La Comisión Europea ya había advertido recientemente de la extrema sensibilidad de la región ante cualquier interrupción geopolítica. Con Oriente Medio en llamas y los flujos internacionales cortados, el viejo continente se enfrenta ahora a una carrera contrarreloj para evitar el desabastecimiento de combustibles esenciales como la gasolina, el diésel y el queroseno para la aviación.